Con maravillosas vistas a la playa de la caleta
Que niño malagueño no tiene una foto en los jardines de Pedro Luis Alonso, o que parejita de enamorados no ha paseado a la caída de la tarde por sus jardines.
Como recuerdo aquellas mañanas de domingo, mi hermana y yo vestidas con la ropita de salir, de la mano de mi padre, pasear por los jardines, dar de comer a las palomas y a los patos, y volver a casa comiendo un madroño.
Que tiempos , cuanta nostalgia, mientras mi padre nos llevaba de paseo, mi madre se quedaba en casa haciendo las tareas, tenía que poner en orden la ropa y comida de nueve hijos.